¿Cómo reducir la contaminación del agua?

Todos podemos contribuir gota a gota a disminuir los daños causados al agua. Recuerden que éste es el elemento más importante que hay en el planeta y es indispensable para poder vivir.

De hecho, el 70 % de la tierra está cubierto por agua y el ser humano tiene la misma cantidad. Las personas pueden estar una semana sin comer absolutamente nada, pero no pueden estar ese tiempo sin beber agua.

El agua que se consume debe ser potable, no debería tener bacterias que perjudiquen la salud de las personas, por ese motivo es esencial su cuidado. La contaminación está presente en todos lados y el ser humano usa como vertedero, las playas, los ríos y otras fuentes vitales que ayudan a hacer vida.

780 millones de personas alrededor del mundo no tienen agua potable, mientras que a otros les llega el agua contaminada. En consecuencia, con pequeños pasos que se den diariamente sí se puede hacer el cambio.

  1. Cerrar el grifo del agua cuando no se esté utilizando. Parece un recordatorio básico, pero no todos tienen incorporados estas costumbres vitales.
  2.  No dejar basura en las playas.
  3.  Reciclar. Siempre es importante conocer la manera correcta de desechar los residuos tóxicos para no        contaminar por desconocimiento.
  4.  No uses plástico o por lo menos reduce su uso. Este material no es biodegradable y siempre termina en    los mares, ríos o lagos. Muchos países están tomando la iniciativa y prohíben su uso.
  5.  No lanzar medicamentos por el desagüe porque contienen diversas sustancias que pueden ser                 perjudiciales para el suministro de agua.

¿Te has preguntado qué es la contaminación del agua?

La contaminación del agua se produce cuando hay un cambio físico o químico del líquido, esto quiere decir que su consumo puede causar grandes daños para la salud.

Hoy en día se habla mucho de cuidar los océanos y de no lanzar desperdicios al mar. En la teoría parece estar asumida esa premisa, pero en la práctica esto no sucede.

Para que tengas una idea de las estadísticas sobre este tema: los océanos acumulan más de 250.000 toneladas de plástico es sus aguas, eso quiere decir que 8 millones de toneladas de desperdicios terminan en el mar cada año.

El 79 % de los plásticos desechados han terminado en vertederos o el medio ambiente. Calculan que para 2020 la producción de plásticos haya aumentado 900 %. En un año, la realidad podría ser peor.

Según informe de Davos, para 2050 las aguas del planeta tendrán más plásticos que peces, es decir más de 700 especies marinas están en peligro.

Entonces, cuando estos objetos de plástico llegan al medio marino tardan décadas o cientos de años en degradarse. En consecuencia, pone en peligro a las especies marinas y a los seres humanos que ingieren los restos de este material.

La ecuación parece muy sencilla, si no se tiran desperdicios a los océanos no habrá aguas contaminadas. No todos son conscientes de esto, pero en algunos lugares del mundo han querido adoptar ciertas medidas para comenzar a cambiar la realidad inminente.

Inglaterra para 2020 prohibirá las pajillas de plástico, la Unión Europea, a partir del 2021, prohibirá los plásticos de un solo uso. Argentina las está eliminando paulatinamente y otros más que han dado un ejemplo fundamental.

Son pasos importantes y que se deben incentivar para que más países repliquen esta medida.

España tiene el récord de ser el país europeo que más pajitas usa por habitante y año, tiran alrededor de 13 millones.

Crear conciencia nunca ha sido tarea fácil, pero muchas veces una imagen vale más que mil palabras para comenzar el cambio.

«Si quieres saber las razones por las que llegamos a este problema, puedes leer este artículo«