6 de enero de 2010

Y más burradas todavía

Se lo tomamos prestado a Ignacio Escolar, en Público:

"Palabra de dios y, en su nombre, del arzobispo de Granada, Javier Martínez: “Matar a un niño indefenso, y que lo haga su propia madre, da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer”. Traducido, tal y como explicó el gabinete de prensa del obispado por si alguien no había entendido bien la oportuna parábola: si una mujer aborta –pues a ese “niño indefenso” se refería el prelado–, pierde la legitimidad para negarse a que el hombre abuse de ella “como si fuera un objeto”.

El debate del aborto es así, esclarecedor. Saca lo mejor de la jerarquía católica, de su ignorancia ilustrada, de su miserable visión de la mujer y del mundo. Un día amenazan con excomulgar a la mayoría del Parlamento –a los representantes de millones de españoles– y al siguiente explican que el aborto es mucho peor que la pederastia, dónde va a parar. Como en todo discurso hiperbólico, pronto se quedan sin superlativos y así les va, que se pasan de frenada. Según el arzobispo Javier Martínez el aborto es incluso peor que el Holocausto pues “los crímenes nazis no eran tan repugnantes”. Cabe preguntarse dónde estaba la resistencia episcopal española cuando al frente del anterior reich exterminador se sentaba el muy católico, apostólico y romano José María Aznar.

La clave es política: el aborto, como antes fueron las bodas gays, se ha convertido en el punto de apoyo con el que la Iglesia Católica pretende mover a la derecha española a las posiciones más reaccionarias posibles. Así pasan cosas como lo que sucedió ayer en Madrid, cuando un concejal del PP autorizó a una carroza antiabortista para que desfilase junto a los Reyes Magos en una cabalgata pagada por el Ayuntamiento, en el barrio de Chamartín. De inocentes estos santos no tienen nada".

Rebelion

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