7 de mayo de 2008

El negocio de las armas en España

Tica Font
Cristianisme i Justícia

1. España ocupa el octavo lugar en el ranking mundial de exportaciones armamentísticas

España solía situarse entre el 12º y el 16º lugar del ranking mundial de los exportadores de armas, pero en 2006 escaló hasta alcanzar la octava posición; ello ha comportado que el 3% del comercio armamentístico sea español. Las ventas de 2006 han subido a 845 millones de euros, el 0,5% del total de la balanza comercial española.

2. ¿Dónde van a parar estas armas?

Se calcula que un 49% de las exportaciones armamentísticas españolas se destina a países de la UE, y un 43% a países en vías de desarrollo.

3. ¿Algunos de estos países están en conflicto armado?

Sí, por ejemplo Colombia, donde la población civil es víctima del fuego cruzado entre militares y fuerzas rebeldes, o grupos guerrilleros y paramilitares, además se trata de un país caracterizado por la sistemática violación de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario.

También Israel es un buen cliente para España y, como sabemos, el gobierno de Israel se caracteriza por la actitud violenta contra el pueblo palestino en los territorios ocupados, por los bombardeos de los asentamientos civiles, las detenciones arbitrarias de miles de personas, los asesinatos “selectivos”, las torturas y las desapariciones. No olvidemos tampoco los bombardeos llevados a cabo en 2006 sobre los territorios del sur del Líbano, o los bombardeos sobre una de las centrales nucleares de Siria, en 2007.

Existen otros países que son clientes de España, territorios que no están en conflicto armado pero que o bien se encuentran en una situación tensa o inestable –ejemplo de ello serían estados como Filipinas, Indonesia o Sri Lanka– o bien son estados sobre los que existen serias preocupaciones hacia el respeto los derechos humanos, como Indonesia, Kenia, Singapur o Tailandia.

También podemos ver que España vende armas a países históricamente enfrentados como India y Pakistán. Entre ellos existen incursiones violentas, acusaciones de ataques terroristas, y enfrentamientos sobre la soberanía de Cachemira; y además, en estos estados podemos encontrar ciertos grados de inestabilidad o insurgencia interior.

En definitiva, las armas españolas llegan a lugares donde casi seguro serán utilizadas contra la integridad física de las personas; principalmente serán utilizadas contra la población civil.

4. ¿Pero es legal vender armas?

Existe la tendencia de asociar el comercio de armas con otros comercios como el de las drogas, pero así como el comercio de drogas es ilegal, el comercio de armas puede ser legal o ilegal; es decir, hay dos mercados, el legal de armas y el mercado negro o ilegal de armas. En este documento solamente abordaremos el mercado legal.

Para que sea legal una exportación de armas, se requiere la autorización del gobierno, y éste debe cumplir con la normativa que lo regula. En diciembre pasado se aprobó la ley sobre el control del comercio exterior de material de defensa y doble uso.

5. ¿Sabías que las exportaciones de armas son secretas?

Una de las razones por las que se asocian estos dos comercios, el de las drogas y el de las armas, viene determinada por la opacidad de la información.

Los datos sobre las exportaciones de “Material de Defensa”, es decir, las exportaciones españolas de armamento y de “Material de Doble Uso”, han sido clasificadas por el Gobierno conforme a la ley de secretos oficiales.

Eso supone que las actas de las reuniones donde se decide conceder o no conceder a una empresa española la autorización de exportación de armas sean secretas. El que estas exportaciones estén sometidas a la ley de secretos oficiales también comporta que los informes correspondientes no recojan información sobre el tipo concreto de armas que nuestro gobierno autoriza a exportar, ni tampoco sobre las finalidades de estas armas. Los informes oficiales simplemente recogen, por país de destinación, la cuantía de las exportaciones, y adjuntan una ligera información sobre el destino y el usuario final.

Esta información no sólo es secreta para la población, también lo es para los diputados de las Cortes Generales, que al desconocer la información no pueden ejercer su papel de control sobre las actuaciones del gobierno, impidiendo así un seguimiento de verificación en el cumplimiento de la ley.

6. ¿Por qué son secretas las exportaciones de armas?

Primero, porque así lo expresa la ley, tal y como los gobiernos españoles han establecido. En segundo lugar, porque los compradores de armas así lo desean. Los sucesivos gobiernos españoles alegan que estas exportaciones deben ser secretas porque los demandantes no quieren que se sepa qué armas compran. A quienes adquieren los productos armamentísticos no les interesa que sus posibles adversarios o enemigos conozcan las armas que tienen, ni la cuantía de la que disponen. Podemos decir que nuestros gobernantes acceden a las demandas de quienes pagan, de los compradores.

7. ¿Qué dice la ley sobre exportar armas a ciertos países?

El Código de Conducta de la UE establece que no se debe vender armas a países sancionados, inestables, en conflicto armado, que vulneren los derechos humanos, que no condenen el terrorismo o que tengan un nivel de bienestar delicado. Este código ha sido introducido en la ley española aprobada en diciembre de 2007.

Siguiendo lo que establece esta ley: ¿cómo debemos interpretar las exportaciones de armas españolas a Turquía, Arabia Saudita, Marruecos, Ecuador, India, Venezuela, Emiratos Árabes, Indonesia, Singapur, Tailandia, Sri Lanka, Angola, Ghana, Pakistán o Kenia?

8. ¿Los otros países productores de armas, se comportan igual que España?

Más o menos se comportan de manera similar, sí. Los principales exportadores de armas son: Rusia, con un 31% del total de las exportaciones mundiales; Estados Unidos, con un 30%; y la Unión Europea; con un 27%. Como se puede ver, las armas se producen principalmente en los países ricos y se exportan al resto del mundo. Entre Rusia, Estados Unidos y la Unión Europea controlan el 87% del mercado legal mundial de armas.

La mayor diferencia con España es que en alguno de estos países productores de armas, como en Estados Unidos, las exportaciones son aprobadas por el Congreso de Diputados, y por lo tanto, datos como el tipo de armas o los países demandantes son conocidos, esta información es de dominio público.

9. ¿Por qué se fabrican y se venden las armas?

La cadena del “ciclo armamentístico” comienza siempre aduciendo razones de seguridad. Todos los países contemplan amenazas a su seguridad, a su población, a la integridad de su territorio, etc., y frente estas amenazas, se plantean la necesidad de adquirir armas. Los países industrializados, los que tienen capacidad económica, diseñan y producen su propio armamento. Esto último supone un coste elevado, que se que recuperará promocionando la venta y exportación de sus armas a otros países. Una vez iniciado este círculo, parece imposible que deje de rodar; cada vez que cambian las amenazas, cambian los requisitos de las armas, y así la producción y la exportación.

Por ejemplo, si la amenaza que establece un gobierno es que la población se levante contra el mismo gobierno, el ejército y las armas que se tomarán, serán las que ayuden a combatir contra las revueltas populares. En un país, cualquiera de los europeos por ejemplo, donde la democracia esté asentada, las amenazas no se encontrarán en el interior de las fronteras. Después de la caída del muro de Berlín, las amenazas que se han formulado para estos estados son las siguientes: el terrorismo internacional, el crimen organizado o las catástrofes naturales. Para actuar delante de estos riesgos, se conciben, fabrican y venden nuevas armas.

10. ¿Las ventas de armas también tienen un componente político?

¡Está claro! En un sentido económico, cuantas más armas se fabriquen de un mismo modelo, más baratas resultarán y menor será el coste de investigación que se ha invertido por arma fabricada. Pero además de abaratar costes de producción, a causa del incremento de las ventas, las exportaciones de armas son un instrumento más de la política exterior de cualquiera de los países productores. Veamos algunos ejemplos:

Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, los países que deben velar por la paz en el mundo –Estados Unidos, Rusia, Francia, Reino Unido y China–, son los países que a través de las resoluciones exigen que un estado no tenga según qué armas, respete los derechos humanos, apruebe el envío de cascos azules, de mediadores en conflictos... entre todos ellos controlan el 76% del mercado mundial de armas que a menudo son utilizadas como medio de alianzas políticas.

El 36% de las exportaciones norteamericanas han tenido como destino Grecia, Israel, Reino Unido y Egipto. Además, Estados Unidos intenta contrarrestar la influencia
china en el sudeste Asiático vendiendo armas y proponiendo ofertas de armamento a India y Japón.

Las exportaciones chinas de armas no son demasiado relevantes –el 2% del total mundial–, pero utilizan estas exportaciones para crear alianzas políticas. En el caso de China, sus exportaciones siguen dos vectores: por una parte, continuar con las relaciones establecidas durante el período de Guerra Fría exportando en Pakistán, Irán y Egipto, eso comporta que estos sean sus tres principales clientes. Por otra parte, el segundo vector que se pone de manifiesto es que el crecimiento económico chino ha hecho aumentar su dependencia en la importación de recursos como el petróleo o el gas; esto provoca que se establezca un juego político donde ambas partes del flujo salen beneficiadas, ya que se aseguran aquello que quieren obtener del otro, es decir, China importa gas y petróleo de Sudan, Nigeria y Camboya, y estos estados obtienen armas de China.

En un área con tantos conflictos como el Oriente Medio, las alianzas políticas también contemplan las ventas de armas. Irán compra armas a China y Rusia; Siria compra armas a Rusia, e Israel, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes compran armas a Estados Unidos y a la Unión Europea.

11. Una última reflexión

Destacar que España ha vendido armas a algunos de los países más pobres del mundo, como Burquina Faso, Angola, Kenia y Mauritania, o a países que destinan más recursos al gasto militar que al desarrollo humano (gasto en sanidad y educación), como Angola, Arabia Saudita, Brasil, Ecuador, Emiratos Árabes, Jordania, Pakistán y Turquía.

Finalmente, decir que algunos de los países mencionados reciben cantidades económicas en concepto de Ayuda Oficial al Desarrollo. Es decir, primero hacemos negocio y después damos un poco para hacer aquello que el mismo gobierno de estos países no hace por falta de recursos: atender a las necesidades de las personas.


Tica Font
Centro de Estudios por la Paz Delàs
Justicia y Paz

Rebelion

Web Analytics